La gestión de la conflictividad
La idea y el valor subyacente a esta dimensión, es que independientemente del valor que le asignemos a un determinado tipo de conflictos o cual sea nuestra consideración en cuanto a sus funciones negativas o positivas, siempre es valioso para una sociedad democrática que en esa conflictividad no predomine el más fuerte. Todo el sistema de gestión de confllictividad es la contracara del predominio del más fuerte y podemos establecer como un principio democrático que la sociedad debe ir resolviendo (en un proceso social largo y complejo) cómo se distribuyen las ganancias en los conflictos, evitando en todo momento el abuso del poder y la violencia. Si el fuerte debe ganar que no lo sea porque es el más fuerte. Esta idea es el principio regulador de todas las políticas de gestión de la conflictividad y es, precisamente, la idea contraria al concepto de orden, pero aún cuando así fuera, es su base valorativa lo que diferencia a uno de otro.
Alberto Binder